lunes, 27 de octubre de 2014

"Merendendum" y "Pablemos"



Cada día es una aventura, una avalancha de emociones y extravíos, sensaciones que cualquier mundanal ciudadano descarta a la hora del cafelito del desayuno, demasiado contenta va la gente a trabajar a las 8 de la mañana, como para enterarse que el alcalde de Barcelona, (nadie lo diría, podría ser el amigo invisible de Mas) pasa por serios problemas económicos... miren como se le ha quedado la voz; tan sólo 13 millones de euros en la ya, nuestra amada y deseada Suiza; estoy por hacerme ciudadano espectral... tengo contactos por esa zona, ya veremos como se desarrollan las negociaciones. Dicho "colchoncito" para imprevistos domésticos, fue a sentar sus doradas posaderas casualmente y por azar en Andorra, lugar desconocido para los catalanes, casi ni se conocen, y ni mucho menos es Andorra una tierra de patriotas catalanes, !que grosería¡, insinuar que  Andorra se financia por la evasión fiscal de la alta burguesía y clase político-empresarial catalana, !no se ya donde tengo la cabeza¡

Como decía, hoy (27/10/2014) nos hemos enterado de la macro-redada policial que ha desahuciado a la comunidad de Madrid de alcaldes y consejeros (que como decía Fabra, no aconsejan porque no es su trabajo; claro esta, igual que los maestros no enseñan y los bomberos causan incendios), dejando a su población, sumida en un profundo dolor por la pérdida de tamaños "calcutas" de las finanzas. Pero realmente, lo verdaderamente importante ha sido la victoria de Pablo Iglesias en su disputa interna de partido, con lo que ahora llaman el "sector crítico" (el bueno de Kant debe estar revolviéndose en su tumba), venciendo o aplastando a Echenique, empeñado en que "Pablemos" recupere su nombre original (Podemos) y su condición de partido "cadáver". Es difícil entender y aceptar que los grupos y colectivos políticos necesitan un líder,que "no eres tú", para que tome las riendas y se preste al noble juego de la seducción electoral, alto nivel de erotismo y éxtasis social. Aquí veremos si Pablo Iglesias, a falta de ser un "guaperas limpito" (véase Albert Rivera o P.Sánchez) es un verdadero "chavista" de las palabras, un líder con peso y sustancia dentro de su partido y ante sus simpatizantes. Es de justicia comentar, que en las últimas semanas tanto los voceros (todos listísimos y preparadísimos, se ve que todos ven películas alemanas subtituladas en ruso, y leen las traducciones de Hegel al chino) de "Pablemos",  como su propio dirigente, han reculado, no una ni dos, sino miles de millas sus propuestas politico-económicas. Han abandonado el noble vicio de no pagar las deudas al estilo argentino, y se han configurado estructuralmente como un partido tradicional, eso sí, con bases asamblearías que cumplen todas las exigencias sanitarias e higiénicas europeas.

Han declarado, con sorna e ironía maliciosa, la novedosa y nunca oída frase "no somos ni de izquierdas ni de derechas" (nadie nunca ha sido perseguido ni ha muerto gritando "!viva el centro¡"); además de un largo sin fin de recortes en su planteamiento lingüístico y comunicativo, confirmando las sospechas de Marcuse, que sostenía que: en cualquier disonancia o disidencia en un sistema político industrializado era, o bien re-formulada o re-inscrita dentro de los márgenes y términos del marco ideológico establecido, o bien excluido, eliminado y suprimido del espacio discursivo. También advertía de la imposibilidad de ganar en ofertas, promesas y confort a la socialdemocracia, antesala o sub-producto del capitalismo, que a cambio de comodidades materiales y técnicas, y un amplio abanico de libertades negativas ultra racionalizadas, el individuo tan solo debe permitir un aumento de los instrumentos de control y dominación, de regulación total de la existencia urbana. Anzuelo que los de "Pablemos" han mordido como quién muerde una cereza recubierta de chocolate, cayendo así en el juego establecido de normas y coordenadas de la totalidad que parece tener el aspecto mismo de la "Razón"; y sin embargo la sociedad es irracional y esta llena de contradicciones. Como decía Marcuse, es paradójico (aunque interesado) que existiendo una multitud variada y amplia de medios de comunicación, en explosión orgiástica de medios, siempre se mantenga el mismo orden de discurso, los mismos valores dominantes, que son a su vez los que adopta "Pablemos": fundamentalismo democrático, mitificación de la voluntad del pueblo, libertad individual, estado del bienestar (socialdemocracia), glorificación del pacto y el consenso, parlamentarismo etc. Sin contar las paradojas económicas o militares: sólo se consigue o garantiza la paz mediante la amenaza de armas nucleares, lo que supuesta-mente niega la paz; y el crecimiento económico sólo es posible mediante agresivas y profundas crisis, cada vez más duraderas y graves; en vez de  un crecimiento equilibrado y sostenido...Pues bien, "Pablemos" aún no cree a Marcuse.

Mientras tanto, en las tierras de trapecistas y traperos, también conocidas como de barretina y butifarra; la payasada, la merendola, el onanismo de la "no-consulta" consultiva, o "movilización social institucional" sigue viento en popa, como el ángel de la historia de Benjamin (Angelus novus; Paul Klee) sin mirar los escombros y ruinas tras de sí; apoyado por las fuerzas objetivas de la historia y la voluntad de un pueblo fantasmal, (que ni esta, ni se le espera). Mientras el presidente representa el papel de "novia a la fuga" y abandona su actitud de trilero ( dónde esta el referéndum...aquí no, aquí si...) para ofrecernos la de Canciller (elecciones plebiscitarias)... La sociedad civil asimilada al discurso unidimensional prepara sus copas de plástico, su cava caliente, y sus fiestas "empurdanesas",  para una cita inolvidable en la historia de la comedía: un "merendendum" inolvidable. Que les reafirmará como soberanía nacional y voz de la mayoría, un reconocimiento local y provincial, reconocido como festividad o capricho, que ningún eco internacional tendrá. Los no-nacionalistas, desnudos de entusiasmo, y por lo tanto bañados de paciencia, emprendemos chistes, humor y sátira para no desesperar y no emborracharnos de pacata e inocente "voluntad" de una sociedad masificada y unidimensional. Perdonen los independentistas por la crudeza del humor de este escrito, mi intención no es compararles con el Ébola, yo no creo que sean tan mortíferos.





















domingo, 26 de octubre de 2014

La desublimación del sesgo femenino






Algo se impone irremediablemente injusto, en la apreciación de la "mujer fatal" como una excepcionalidad de la gran pantalla, como un icono intangible y meteórico del cine negro; que se da tras los lavaderos y cocinas de las vidas domesticas, tras el silbido de la tetera, el burbujeo del caldo de poyo, o tras la satina impregnada de polvo de la siempre vieja, nueva cotidianidad. Un escondite en el que la mujer es la representación de su verdadera naturaleza desatada y salvaje, armada y dispuesta, confinada en un traje ceñido de tacto masculino, bañada en Bourbone y Malboro. Cómo si fuera una vergüenza humanizada escondida tras la imagen de las siempre publicitadas chapas familiares americanas, en las que se trasfigura la vulgaridad de la vida media, en una fotografía familiar a punto de caramelo. La indeterminabilidad del cambio concreto del sesgo de la feminidad, constituye una máxima invisible para aquellos cuya tarea consiste en la insoldable aventura de la recopilación y administración de figuras culturales como verdades de razón; maduros coleccionistas de lo infantil. Encontrar la feminidad como la seguridad del goce, como el espacio de la palabra libidinal o el parlamento de los sentidos, son privilegios no democratizados; asegurados de manera autocomplaciente en la conciencia colectiva que sobrevuela las frías cabezas de los grises paseantes de una ciudad; convertidas hoy en burdeles de Estado. Pero que no obedece más que a una ficción estrellada de la mórbida amalgama de cuerpos en construcción y reparación, ensimismadas en el propio reflejo de la imaginación abnegada. Relacionar con conformidad y normalidad a la mujer, con la dualidad placer - muerte o agresividad - goce, emulando los postulados teóricos del psicoanálisis, nos convierte en atávicos proxenetas, leviatanes y guardianes de una sexualidad exótica y recluida en la  burda debilidad y fragilidad de la feminidad cinematográfica atacada por la cultura real.

La culpa no es del siempre inocente cine, del siempre espejo anticipador de los anhelos futuros, o cajón de sastre de las futuras joyas embrutecidas por nuestra obcecada glorificación; sino del  acartonado conducto de nuestros deseos y perversiones ético-estéticas. Prácticas irrealizables por los cobardes y encasillados "urbanistas del espíritu", que ante el miedo a la sobria educación de la impermeable realidad, las ven como un impacto corporal en cal viva, cuyos restos se asimilan a raspas de pescado. Dichos "urbanistas" se agrupan en anónimas asociaciones de identificación colectiva, sindicalistas del goce atenazados ya por la realidad, pero masoquistas de la ilusión; ven  sus únicas posibilidades de éxito erótico, en los auto-dolientes rostros de angelical dulzura y tonta candidez de lo casero. Mostrando la mentalidad patológica de la "suciedad femenina", oculta tras pastelillos de nata, vestidos de seda, clases de latín, pianos de cola y lienzos de bucólicas pinturasSi en Adorno, el desairado y desdeñado ve una justicia universal en el amor (del que nada sabe ni puede saber, y que le es vetado) que le pertenece como obligación o derecho a la instrucción amatoria; los hombres medios de la socialdemocracia progresista creen en el republicanismo del goce, la sexualización de lo público. Mientras ocultan la pacateria sacro-santa de lo privado, la exclusividad del fetichismo de la propiedad, representado en una "dialéctica de lo escatológico". En que el carácter sexual explícito de la mujer es un correlato inscrito en la escatología de su propia psicología; pudiendo mostrar en el escaparate y el supermercado de la "provocación", en lo público, su cuerpo sugerente de brutalidad y placer, pero sólo lo humano, cálido y escabroso a la par, en lo privado.

La libre circulación pues, de la "mujer fatal" como una iconografía viviente y sintiente sólo en los almacenes, como fantasmagoría de las sombras de nuestros sueños, que diversos grupos "feministas" (inconscientemente) y "machistas" (conscientemente) pretenden rescatar de distintas formas; introduce una nueva (ya vieja) función de normativización y regulación de las relaciones humanas instintivas. Una falsa encarnación moderna de lo femenino como "belleza eterna" "amantes eternas" de los hombres, pero libres de yugo. Misoginia rampante, legal y legítima, que es usada tanto por unos como por otros, para el simple mantenimiento de sus odios irracionales tras la protección de la capa de producción cultural, de la educación estética heredada, y el derecho a la libre instrucción y pedagogía de lo sensual-sexual. Dicha caracterización de lo femenino en la mujer en ciertos guetos de la modernidad, tanto en hombres como en mujeres, no solo corresponde a un pasajero fragmento contextual, sino a una aberración de cualquier pretensión de sistematización filosófica. Más al contrario, se juega con la trampa y el cinismo de la propia disciplina, con su productividad y su edición limitada, casi de coleccionista; su rigidez y plasticidad, su volubilidad y sustancia permanente, que enjuaga y abastece un amplio campo de fobias y perfidias, prejuicios y manías socio-culturales que nada tiene que ver con la distancia crítica de seguridad reflexiva. No hay pues, mayor pornografía de lo femenino, que la des-situación de las formas estéticas y las practicas empíricas ocultadas tras el manto de la legitimidad cultural.






























lunes, 6 de octubre de 2014

Insinuaciones y susurros porno-clericales





Hemos pasado de una sociedad clerical-militar, a una nación porno-clerical en España. El auge de los mesianismos, al menos, el auge o la multiplicación del espacio-tiempo de los medios audiovisuales y la "industria de la diversión" (Marcuse) para ofrecer discursos teológico-políticos abiertos a la trascendencia, moralizaciones mesiánica varias, y diversas formas de servidumbre voluntaria a un sistema productivo-mercantil (también financiero y virtual) de dominación represiva. Cumplen con la función necesaria de toda sociedad sacerdotal y servil (ovejera y débil), que se constituye por unos gobernantes sacerdotales y unos siervos dóciles y auto-afligidos, que  escasamente poseen tiempo para dedicarse a la política, a la cosa pública, tras sus fatigadas jornadas de trabajo. Y que consiste en: ofrecer en un supermercado ideológico, todas las ofertas, rebajas, gangas, delicatessen y exclusividades de lo político convertido en surtido ibérico variado, plastificado y estilizado; y envasado al vacío de contenidos (...) cuya finalidad es una dispersión y distracción estética, que a su vez sea ocio y "cosa pública". Es decir, un solapamiento de prácticas de diversión y descanso y a su vez, cumplimiento del deber ciudadano-patriótico para con "lo politico", hoy en día convertido y reducido a lo democrático-doméstico (véase la llamada de Pedro Sánchez a Sálvame).

Como decía Marcuse, el individuo en la civilización occidental, tras convertir su cuerpo, mente y tiempo en instrumentos y objetos de trabajo y producción, a causa de la regulación necesaria y la normativización espacio-temporal del cuerpo y el pensamiento en horas de trabajo que le permitan la subsistencia y la satisfacción de las necesidades instintivas ( ¡libidinales como no!); se ve vencido ante la necesidad de sublimar o paliar su fatiga (8 o 10 horas de trabajo) en su tiempo libre, en el tiempo de ocio y de satisfacción de necesidades. Un espacio reducido a unas 4 horas al día, ya que debemos restar otras tantas (10 horas mas o menos) para dormir, descansar y cubrir las demandas de labor (necesidades básicas) como comer, higiene, limpieza del espacio habitable, etc. Centralizando en unas pocas horas aquellos fines u objetivos por los cuales trabajamos; esto es, para la realización material del individuo, la realización personal-privada (otros como Hegel piensan que la realización o eticidad político-individual, viene por el trabajo), para el tiempo dedicado a la "creación" de cualquier tipo (intelectual, espiritual, manual, artesanal, corporal, relacional-íntima etc.). Que conforma al sujeto concreto o la propia cultura en la que se inscribe, y servirá de experiencia para cualquier otro sujeto que pretenda construirse con los elementos socio-culturales. Cualquier otro deseo o anhelo particular e individual -que el sujeto ve como podado, oprimido y restringido por las horas de trabajo mecánico; y las horas de ocio, que sirven para sufragar y purificar dicha fatiga - ya no puede ser realizado en ningún momento del día racionalizado, y deberá esperar a que transcurra la semana laborable para poder dedicarse "libremente" a las tareas del espíritu (vita contemplativa) o la "acción" (vita activa) que le incumben e interesen realmente.

Si encontramos difícil la satisfacción y manutención de lo privado ¿cómo no va a resultar imposible la dedicación a lo político, a la "agorización" del espacio público, a la construcción de la ciudadanía, o de los  discursos y debates que sostengan o legitimen lo institucional y estructural de la sociedad? Por ese motivo, las nuevas formas de discurso político explícito, de revelación política (la política como imagen, como teatro, o como lenguaje/comunicación) en soportes que eran estructuras ideológicas "ocultas", tácitas, o implícitas, que eran vistas como mecanismos de dominación de masas y configuración de "conciencias colectivas" (a través del inconsciente) son hoy, nuevas plazas de debate, nuevos mercados griegos de ideas y discusión, nuevos soportes del fundamnetalismo y el integrismo democrático. Que se convierten en estructuras de huella, señal, y re-definición "fascistas" (en un sentido general, de persecución lo privado y sus vicios, de economía de lo doméstico, lo pequeño, de persecución social interior etc.) que preconizan lo local, lo provincial, e importan lo patriótico y mercantil (productivo) de la industria cultural o de entretenimiento del mundo anglo-americano. Con esto, ciño la critica a una situación y unas circunstancias muy concretas y nacionales, con los no tan recientes, programas de tertulia política, y tertulia "rosa", y concursos; amarillistas todos. Que reducen la terminología, amputan los conceptos y recortan la dificultad y complejidad de la realidad, para presentar unos productos, unas mercancías ideológicas y "partidistas" (recolectores de votos) que deben ser "presentables" y expuestas en óptimas condiciones (abrillantador incluido) al mayor número de "hombres masa". Categoría que abarca incluso individuos autónomos-críticos, empresarios, funcionarios, intelectuales, y hasta los mismos políticos (especialistas o profesionales), que en tanto que consumidores de esos productos son (somos)  también "hombres colectivizados" que no escapamos a esa masificación y homologación socio-cultural.

Así, en nuestro presente mediático-político, cuanto mayor sea el nivel y el grado de trascendencia del discurso, mayor es la calidad pornográfica del producto, cuan mayor sea el líder mesiánico que lo publicita mayor su efecto "masificador" y mayor su promesa de construir el "paraíso en la tierra" (que tan cerca ha estado o esta de construir el capitalismo; para algunos). Partidos como Podemos, IU, PSOE, PP, CIU (...) han encarnado la nueva etapa de la pornografía política española; la mentira ritualizada como cimiento institucional y la impunidad e inocencia agresiva del espectador pornográfico, jugando a ser ellos (los políticos), originales proxenetas de la explotación corporal y moral de la ciudadanía. Mientras ésta, permanece erotizadamente impasible y seducida como en el porno, ante unas prácticas "centralizadas" y "unificadas" "genitalmente" (integrismo democrático); que conducen a un estado de voayeurismo, de lo "normal", de la realidad, lo útil y lo social-mente bueno. Una mirada que produce sentimiento de culpa y petrificación, como si se estuviera esperando impasiblemente la consiguiente "necesidad de castigo". Que construye una perspectiva de falsas oposiciones de epifenómenos, que dificultan una mirada crítica y la sucesiva utilización de un lenguaje y terminología conceptual que descifre la "actualidad" y la realidad política de este país. Jugando a la polarización - constitucionalismos puritanos o reaccionarios disfrazados de liberales rebeldes; comunistas caribeños revolucionarios o "casta depredadora" conservadora - ;  y a la representación teatral de una comedia de situación, con sus mismos escenarios, personajes y risas enlatadas, que provocan la resurrección de la nostalgia y melancolía por la agresividad rural, la persecución campesina y la quema de brujas provincial.

Todo ello es posible gracias a los soportes técnicos y tecnológicos avanzados, a la "industria cultural" de entretenimiento y diversión, a la estetización de la política; pero sobre todo, a la "naturaleza" o carácter sacerdotal y clerical que todo campesino y pastor ibérico; trajeado y "urbanita" posee en su interior, y que sirve de soporte para una imagen eclesiástico-pornográfica del país que habitamos. Pero aún así, lejos de pensar como Marcuse, que toda disidencia o disonancia dentro de un marco ideológico, de una dimensión política concreta (un sistema político-económico: capitalismo): o bien se excluye, se elimina y se expulsa del marco como aquello "otro", o bien se re-define o reescribe en los términos del propio discurso ideológico hegemónico; a mi juicio, siempre pude encontrarse en esa re-formulación o adaptabilidad de lo disonante, un punto de fuga, un margen o una doblez, en la que se puede actuar y realizar políticas efectivas. Ya que dicha distancia, que existe entre la falsedad y la ficción de la libertad negativa de los estados liberales, y la realidad objetiva de opresión y dominación material; ese epifenomeno de explosión estética y material, es un pliegue en el que se vive efectivamente, en que la los individuos pueden moverse y actuar. No es un espejismo o una alucinación, sino un espacio virtual si se quiere, de una segunda realidad, pero real y performativa. Entendiendo así, que todos aquellos que ven las libertades y derechos individuales burgueses-liberales (libertad negativa) como una "mentira" que oculta la dominación de las fuerzas productivas y de "clase"; se conducen a engaño. Puesto que puede ser la antesala de un estado de libertad positiva, el paso necesario por el que tiene que pasar un "Estado político" (no económico o religioso) para realizarse efectivamente: toda libertad positiva, contiene una "libertad de" ( negativa) y una "libertad para" (Hegel). Dejo pues aquí, apuntada esta vía de reflexión, que apunta hacía la no-pasividad y gregarismo servil, al que conduce la idea "pesimista" de pensarse que el capitalismo en su versión actual ha venido para quedarse, y que su condición líquida hace posible la total adaptabilidad de cualquier golpe; ya que la contraposición que ofrecía "el miedo al rojo" podría despertar de mil formas distintas y conducir a unos postreros estados políticos más perfectos que el actual, pero que pasan por acceder y poseer las libertades individuales (negativas) básicas...